7/11/09

El rayo Verde...

Entre las innumerables historias relatadas por los marineros al llegar a puerto, existe una que menciona la aparición de un breve e intenso rayo de color verde, que se alcanza a ver en escasas ocasiones durante la puesta del Sol.
Julio Cortázar, seducido por el libro del francés Julio Verne El rayo verde, logró por fin ser testigo directo de ese fenómeno. Así lo describió en su relato "Mi rayo verde":

Del sol quedaba un último, frágil segmento anaranjado. Lo vimos desaparecer detrás del perfecto borde del mar, envuelto en el halo que aún duraría algunos minutos. Y entonces surgió el rayo verde, no era un rayo sino un fulgor, una chispa instantánea en un punto como de fusión alquímica, de solución heracliteana de elementos. Era una chispa intensamente verde, era un rayo verde aunque no fuera en rayo, era el rayo verde, era Julio Verne murmurándome al oído: “¿Lo viste al fin, gran tonto?”



1 comentario:

Nicolás Campos Farfán dijo...

Hay también una película playera que me gusta harto llamada El rayo verde, de Eric Rohmer, a quien admiro un montón y que de paso tiene varias películas que, mira tú, me recuerdan a Ventanas, al aburrimiento y al tiempo muerto de los veranos, especialemente el Cuento de Verano, que -esto es un poco estúpido, pero lo diré- tiene una historia que sentí que era idéntica a la que yo entonces estaba viviendo, además de que el personaje era no menos pusilánime e indeciso que quien escribe esto... En fin, un saludo Daniel. Abrazos a los mojonegros allá.

Voy a bajar el disco de Porcupine Tree, a ver qué onda.

Jaime.